Mitos – Selene y Endimion


Selene y Endimion

 

Por: Anabella Squiripa

La luna siempre ha sido objeto de admiración. Su pálida belleza y su
imponente presencia en el infinito inspiran a poetas y enamorados. En la mitología
griega
, Selene era la diosa de la luna, hermana de Helios,
el sol, y de Eos, la aurora. Selene fue
protagonista de muchas historias de amor, pero su romance con Endimión
fue el más profundo y su más bonita leyenda de amor.

Endimión, también de origen divino y nieto de Zeus,
era un pastor de Caria. Había ocupado el trono de Elida, pero luego de ser
destronaron, busco refugió en el monte Larmos y se dedicó a al campo y a los
astros, enamorándose de la luna, la única compañía además de su soledad.

Todas las noches, después de realizar sus tareas diarias, dormía profundamente
dentro de la cueva que le servía de morada. Pero si el tiempo era bueno, se
tumbaba desnudo junto a la puerta de la cueva a dormir al aire libre. Endimión
contemplaba a Selene y su corazón se nutría de un amor
silencioso, hasta caer dormido.

Selene no sabía nada del gran amor que había inspirado en
el pastor, pero una noche bajó a la tierra, le vio dormido y desnudo y le amó.
Desde entonces le visitó todas las noches, le encontró siempre dormido, y se
recostó junto a él sin despertarle. Así, dormido él y ella despierta, se amaron
por mucho tiempo.

La diosa ignoraba la fascinación del pastor hacia ella, y él tampoco sabía
que durante sus sueños se volvía objeto de amor de la diosa. Hasta que una
noche Endimión despertó en pleno amor y se enteró de que era
el amante de la diosa. Ambos se confesaron su amor secreto y la felicidad los
envolvió. Pero entonces entró un temor en él, ya que había pasado el tiempo y
su cuerpo comenzaba a marchitarse. Le pidió a Selene que le
concediera juventud eterna con su poder divino. Ella recurrió a Zeus y
éste decidió que Endimión no sufriría el paso del tiempo
mientras estuviese dormido; sólo envejecería durante la vigilia.

Endimión le hizo prometer a Selene que lo
acompañase siempre con él durmiera. De ese modo, él no envejecería y siempre
que se despertaría feliz. Pero entonces, cuando estuviese despierto, ella no
estaría.

No se conoció ni explicó un final para ninguno de los dos. El mito hace
creer que Selene y Endimión continúan
amándose en silencio en algún rincón remoto de la tierra.

Foto: seleneland.blogspot.com

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